El cine visto a través del conductismo
Película: Matilda (1996)
1. Descripción de elementos desde el condicionamiento conductista
La película Matilda (1996) presenta numerosos ejemplos de aprendizaje basados en el condicionamiento conductista, especialmente en su vertiente operante (Skinner).
Uno de los personajes donde más se observa es en la directora Tronchatoro, quien utiliza constantemente el castigo como método para controlar la conducta del alumnado. Por ejemplo, cuando encierra a los niños en “El Aplastaniños”, está aplicando un castigo positivo, ya que introduce un estímulo aversivo para reducir una conducta no deseada.
También aparece el caso de Bruce, obligado a comerse una tarta gigante frente a todos. Este acto funciona como castigo positivo, con la intención de generar humillación y evitar futuras conductas similares.
Por otro lado, la señorita Honey representa el lado opuesto del conductismo, utilizando refuerzos positivos, como elogios y apoyo emocional, para fomentar el aprendizaje y la confianza de los alumnos, especialmente de Matilda.
En el entorno familiar, los padres de Matilda utilizan el castigo negativo (retirada de atención o afecto) al ignorarla constantemente, lo que afecta a su desarrollo emocional.
2. Propósito del condicionamiento en la película
El objetivo del condicionamiento en la película varía según el personaje. En el caso de Tronchatoro, busca imponer disciplina a través del miedo, intentando suprimir conductas mediante castigos severos.
Sin embargo, este enfoque no logra un aprendizaje positivo, sino que genera ansiedad, miedo y rechazo. En contraste, la señorita Honey pretende fomentar el desarrollo personal y académico mediante refuerzos positivos, logrando que Matilda desarrolle su potencial.
Esto demuestra cómo distintos tipos de condicionamiento pueden tener efectos muy diferentes en la conducta y evolución de los personajes.
3. Programa de reforzamiento y técnicas empleadas
En la película se observan distintos programas de reforzamiento:
Tronchatoro utiliza un reforzamiento continuo de castigo, ya que castiga de forma constante cualquier conducta que considera inapropiada.
La señorita Honey utiliza un reforzamiento positivo continuo, premiando regularmente los logros y comportamientos adecuados.
En la familia de Matilda, se observa una ausencia de reforzamiento positivo y un uso frecuente de castigos o negligencia emocional.
Las técnicas empleadas incluyen:
Castigo positivo (castigos físicos o humillantes)
Refuerzo positivo (elogios, atención, cariño)
Castigo negativo (retirada de atención)
4. Relación con situaciones de la vida real
El condicionamiento conductista que aparece en Matilda se puede observar en múltiples contextos cotidianos.
Por ejemplo, en el ámbito educativo, algunos docentes utilizan refuerzos positivos (felicitaciones, recompensas) para motivar al alumnado, mientras que otros pueden recurrir al castigo para controlar la disciplina.
En el entorno familiar, es común ver cómo el refuerzo positivo (premiar buenas conductas) favorece el desarrollo emocional, mientras que la falta de atención o el castigo excesivo puede generar inseguridad.
Asimismo, en la sociedad actual, las redes sociales funcionan como sistemas de refuerzo positivo intermitente, donde los “likes” actúan como recompensas que refuerzan ciertas conductas.
5. Conclusión
La película Matilda muestra claramente cómo el condicionamiento conductista influye en el comportamiento y desarrollo de los personajes. A través del contraste entre Tronchatoro y la señorita Honey, se evidencia que el uso del refuerzo positivo resulta mucho más eficaz y beneficioso que el castigo.



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